El tiempo pasa muy rápido, en general. Incluso hoy que tengo el día libre, aunque tomado por la fiebre. Toda una elegancia para el malestar, sencillamente fiebre. temperatura. frío y calor alternativamente, un abandono de la voluntad que podría haber sido deseado si no fuera, en realidad, una expropiación lisa y llana de la voluntad: no tengo el día libre; lo que no tengo es energía para ejercer cualquier voluntad. Por ejemplo, lavar los platos, bañarme, ordenar un poco.
En fin, el cristianismo nunca me abandona. Otras cosas sí.
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