jueves, 13 de noviembre de 2008

noche de brujas

Hoy es luna llena. ayer, cuando todavía le faltaba un resto al plato de plata de la luna sobre el río de la plata fuimos hasta la orilla para verla salir. Nos sorprendió ya sobre el horizonte, gigante y coqueta sobre su espejo de agua, blanca nacarada cuando el sol todavía competía con su recato, brillante, refulgente cuando la noche le hizo gala.
Y bueno, estoy cursi, sí. Tengo la boca llena de adjetivos, llena de deseos, llena de saliva, llena de besos.
estoy a la deriva, navegando las grandes aguas de la espera con un remo de paciencia flojito como si fuera de junco.
ayer le rezamos a la luna para que nuestro niñito por fin se haga ver, para que sea sanito, para que llore fuerte y mame con ganas.
quisimos concentrarnos sentadas en el pasto, viendo como la plata se derretía en el río.
pero otro presagio de lo por venir se impuso. alguien tiraba petardos, las perras se asustaron y se nos venían encima. Mala, la negra no tuvo mejor idea que sentar sus reales sobre nuestras manos enlazadas, había encontrado ahí la hamaquita de oro de los cuentos infantiles. nos morimos de risa. pero así son los momentos sagradas, risas que se desgranan frente a la voluntad de modelar las cosas a nuestro gusto. ¿qué otra cosa son los hijos si no la sorpresa de desbaratar los planes a cada paso, a cada llanto, a cada risa? Está por abrirse la caja de pandora y un gusto ácido en las mandibulas, como ese que queda después de la carcajada, me llena otra vez la boca.
hoy es noche de brujas, hoy cambia la luna, hoy es trece.
mami se despertó con cara de parto, pero ya sabemos cómo es; estamos a la deriva de lo que el destino disponga cantando en silencio como ballenas en la profundidad de las grandes aguas de la incertidumbre y la espera. pero esta espera también es presente y en este presente hay una casa llena de flores y un sol amarillo que no cesa desde hace una semana. yo me desperté tratando de inventar la canción de nuestro niño. Niñito querido, niñito encontrado, vení a nuestra cuna, vení a nuestros brazos, aquí te esperamos, henchidas de todo, el amor de dos madre, las colas de las perras como sonajeros, la luna de plata para que te mires en su espejo, unas gotitas de lágrimas bendiciendo tu frente, unas tetas llenas para tu propia ansia. Niñito querido, niñito encontrado, niñito de luna, te estamos esperando.

No hay comentarios: