mi novia, mi esposa, el amor que me ha cambiado la vida, es insoportable.
no la quiero menos por eso, simplemente me dan ganas de salir corriendo bastante seguido. O de echarme a llorar a ver si por lo menos tiene el buen gesto de consolarme.
ninguna de las dos cosas funciona. las más de las veces respiro hondo, tomo las gotas de natrum muriaticum y espero que se le pase.
es cierto, también me pregunto qué necesidad tengo de hacerme la vida difícil, de soportarla, de quedarme con tantas cosas en el gañote. tarde o temprano las digo y entonces arde troya.
pero albertina es hermosa, generosa, sensible, la amo, me ama, es creativa y trabaja como la búfalo que es, sabe salir del pozo aunque lo haya cavado ella misma y hacerme los regalos que yo deseo casi sin perdírselos.
asi que la vida es bella, con malhumor y todo. y yo, yo estoy muy lejos de ser perfecta. pero no es momento de confesiones.
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